El computador en la educación: un comodín para el aprendizaje.

Así como en todos los ámbitos de la sociedad, los computadores y la tecnología han entrado a la sala de clases. La educación está experimentando un giro y cada vez son más los programas educacionales basados en tecnologías de la información.

Para Julieta Saavedra, profesora de educación básica y diplomada en informática educativa, la respuesta es simple. “Los niños se deslumbran con los elementos interactivos que les presenta un computador. No es lo mismo enseñar inglés en el pizarrón o con audífonos, que hacer una clase de inglés a través de un software especializado. A través de juegos, música y colores, los niños aprenden al mismo tiempo que se entretienen, y sin duda que la motivación y la entretención juega un papel decisivo en las ganas de estudiar y aprender”.

En Chile la computación en la educación está entrando en los colegios particulares, subvencionados y municipalizados. A través de programas como la Red Enlaces del Ministerio de Educación a nivel nacional, y mediante iniciativas como ‘Kidsmardt’, impulsada en conjunto por el Gobierno y la empresa privada, la gran mayoría de los niños está teniendo acceso a una nueva forma de educación, basada en las tecnologías que hoy mueven al mundo.

Herramientas para aprender

Actualmente el mercado ofrece un sinnúmero de posibilidades en cuanto a juegos educativos y de aprendizaje temáticos, en áreas como lenguaje y comunicación, matemáticas, ciencias, historia e idiomas. Incluso la oferta ha alcanzado a los más pequeños, y ya existe software desarrollado especialmente para niños de 18 meses en adelante.

Las actividades curriculares más frecuentes con el computador en la educación inicial, se centran en la utilización de esta herramienta como medio de apoyo al desarrollo de procesos y destrezas cognitivas.

Para la psicopedagoga Jessica De la Fuente, el computador se ha transformado en una herramienta indispensable en la educación, especialmente en el aprendizaje de materias abstractas como las matemáticas y los idiomas. “El computador presenta características que lo hacen poderoso para la enseñanza y el aprendizaje. Investigaciones recientes muestran cómo las herramientas tecnológicas basadas en el computador, como programas y software, generan verdaderos puentes cognitivos y desarrollan en los niños el interés por conocer”.

Según la profesional, es sorprendente el observar la concentración que se produce en las salas de informática cuando los niños trabajan con material multimedia, y aprenden lecciones a través de software que les muestran imágenes, acciones de personas y diálogos. “Uno de los mayores aportes de la computación, en este sentido, es que los contenidos que se enseñan a través de programas educativos se transmiten a los niños a través de sentidos como la vista y la audición. Estas experiencias sensoriales permiten que el aprendizaje sea más efectivo y duradero”, indica la psicopedagoga.

¿Se aprende más con el computador?

“Yo pensaba que era malo para las matemáticas, porque no entendía, pero ahora tengo promedio 6,2. Primero aprendí a restar con reservas, y después ni me costaba multiplicar números grandes, y ahora hasta lo hago en la mente”, cuenta Cristóbal, (9).

Julieta Saavedra indica que muchos niños descubren su potencial a través de herramientas del computador. “No significa por eso que los niños se vuelvan más inteligentes, pero sí que hay ciertos programas que les despiertan tanto interés, que se motivan a aprender. Muchos mejoran su autoestima, porque descubren que son capaces de entender cosas de las que no se creían capaces. Para algunos el computador ha significado un verdadero descubrimiento de sus capacidades, y para otros la confirmación de que tienen una gran facilidad para aprender y entender los fenómenos que los rodean”.

Las experiencias de los niños grafican claramente una motivación mayor para el estudio y el aprendizaje a través del computador. “No me imaginé nunca que podía estar en una clase entretenida toda la hora. Yo soy buena para los idiomas, pero en las clases de inglés en el laboratorio de computación aprendo mucho más que en el libro. No me distraigo ni me aburro, y estoy concentrada todo el rato”, comenta Emilia, (8).

Sin embargo, la profesora advierte la necesidad de no centrar todo el aprendizaje y la actividad educativa en el computador. “En el jardín o en el colegio, el computador debe ser considerado y utilizado como una herramienta más para mejorar el aprendizaje de los niños. Eso significa que no es apropiado ni recomendable centrar toda la actividad pedagógica del niño en el computador”.

Según los especialistas, el computador -que sin duda impacta positivamente en la educación- es un recurso didáctico y no un fin en el aprendizaje. En este sentido, el rol del profesor se vuelve relevante y, como indica Julieta Saavedra, “cuando el menor desarrolla experiencias curriculares con apoyo del computador, asume un rol de mediador del aprendizaje del niño”.

Entre la tecnología y el razonamiento

Para que el computador no se transforme en la única experiencia educativa, es necesario que el niño experimente el aprendizaje a través de distintas estrategias y técnicas didácticas de enseñanza.

En este sentido, Jessica De la Fuente recomienda a los padres establecer horarios de trabajo de los niños con el computador, intercalando distintos métodos de estudio como la observación práctica, la lectura silenciosa y las expresiones verbales de conocimientos. “En ocasiones los papás piensan que el hecho de regalarles a los niños un computador significa que automáticamente van a subir las notas, y no en todos los casos la relación computador/rendimiento es tan proporcional ni directa. Es más, cuando los niños no tienen hábitos de estudio ni una metodología para trabajar, el computador -especialmente en un primer momento- se vuelve una fuente de distracciones”.

Para evitar efectos contraproducentes y aprovechar las ventajas que la tecnología ofrece para motivar el aprendizaje y el estudio, los especialistas recomiendan a los padres establecer horarios y momentos para jugar, hacer tareas y estudiar con el computador, distintos unos de otros.

En este sentido, Julieta Saavedra explica la importancia de acompañar a los hijos en el aprendizaje del computador como una herramienta para estudiar más y mejor. “Para beneficiarse de la tecnología y al mismo tiempo seguir desarrollando el potencial de los niños, es importante que los padres estén constantemente motivando el razonamiento a través de actividades en familia. No hay que perder de vista que en la medida que el niño sepa utilizar distintas herramientas para aprender, su desarrollo cognitivo se verá enormemente beneficiado y su conocimiento se acrecentará. Asimismo, el aprendizaje se transformará en una experiencia enriquecedora y lejos de asumirla como una obligación, la va a internalizar con placer y gusto”.


Fuente: extracto de artículo publicado en Revista PadresOk,

Niños informáticos.

Todos queremos que nuestros niños se involucren desde pequeños en la tecnología, creemos que eso lo hará niños más inteligentes o más despiertos. La verdad de las cosas es que esto es bueno pero sin perder el piso.

La tecnología si lo permitimos de alguna manera sustituye las sensaciones como esa clásica de ir por un parque de la mano de ti hijo(a) viendo caer las hojas de los árboles o disfrutando ver nadar a los patos de aquel estanque.

Las generaciones de ahora nacen ya con una PC en la mano y se pierden de tener en su vida experiencias reales gracias al empeño de sus padres de que vivan al ritmo de la tecnología y no se pierdan nada de esta nueva era informática.

Para los niños de hoy día "Es bueno que conozcan que hay ratones en el campo no solo en el escritorio de papá."

Un astrofísico con mucha reputación y pionero de Internet comentó: "Si queremos que lean y escriban ¿por qué los ponemos delante de un invento que es hermano de los videojuegos y primo cercano de la televisión?".

En La Créme de la Créme, una de las ciberguarderías que tanta pasión despiertan entre los padres norteamericanos, funcionan así: Los niños de dos años tienen todos los días 30 minutos de informática frente a un teclado a su medida, adaptado para juegos educacionales. Los de tres y cuatro aprenden a leer y a escribir con la vista en la pantalla. La Créme está en Marietta (Georgia), el estado que ya se adelantó con otra medida pionera en esto de la revolución educativa: suprimida por decreto la media hora de recreo, para que los niños aprovechen más el tiempo. ¡Que tal!

Las computadoras están aquí para quedarse, eso está claro. En el futuro, que comienza hoy mismo, es difícil pensar ya en una profesión en la que uno no tenga que vérselas para bien o para mal con una pantalla. Pero ¿cuál es la mejor edad para sentar a un niño frente a la PC?, ¿no conviene esperar a que sepa leer y escribir?

Ahí ha habido un dilema que enfrenta escuelas de pedagogos. Unos son partidarios de sentar a los niños en el regazo y enseñarles a manejar el ratón apenas hayan cumplido los tres años, o incluso antes. Otros aconsejan esperar, al menos, hasta los siete años y alertan contra las posibles consecuencias de la precocidad informática: "Iniciar a un niño demasiado pronto en los computadores es mucho peor que iniciarle demasiado tarde".

Suscribe Jane Healy, psicóloga experta en la infancia y los medios audiovisuales, autora de un célebre alegato contra la televisión (Mentes en peligro) y de un libro cuyo título lo dice casi todo: Failure to connect (Fallo de conexión). "El tiempo que los niños pasan delante de la PC a edades tempranas es un tiempo que dejan de emplear en otras tareas vitales para su desarrollo", argumenta Healy. "Y no sólo eso: la PC, con su permanente estímulo visual, puede crear malos hábitos de aprendizaje y disminuir la motivación".

"El cerebro inmaduro no necesita que lo programen. En nuestro deseo por acelerar el aprendizaje de los niños con estos fetiches electrónicos nos estamos olvidando de que el aprendizaje es precisamente el motor de su existencia. Y un niño necesita aprender en el mundo real, explorándolo con todos sus sentidos", añade la psicóloga.

Healy aconseja a los padres que no cedan ante los profetas de las nuevas tecnologías ni a las presiones comerciales. "Las computadoras, tal y como los usamos hoy, no son necesarios, ni siquiera deseables, para la mayoría de los niños menores de siete años", concluye. ¿Por qué los siete años? "Porque hasta esa edad, un computador no tiene ninguna utilidad. Porque un niño necesita tiempo para construir su propio cerebro antes que enfrentarse a uno artificial.

Un ciberdelincuente de apenas 17 años confesó que pasaba 16 horas al día en Internet desde que tenia uso de razón si supervisión alguna obviamente.

Con esta información no queremos decir que iniciar a nuestros hijos en la tecnología sea malo, simplemente como padres debemos razonar cual es el mejor tiempo y no dejarnos absorber por todo lo que oímos. Debemos de tener especial cuidado como siempre lo decimos de emplear la tecnología con seguridad sobre todo cuando se trata de nuestros hijos, es importante tener siempre un ojo puesto en la vida virtual de ellos, equiparse con software para bloquear los web indeseables y vigilar su correo electrónico.

Fuente: Adriana Cabañas Hoyuela.