Disputa por el 5to de secundaria

Las leyes de educación y universitaria establecen que es requisito para ingresar a la educación superior haber culminado la secundaria. En consecuencia, el Ministerio de Educación acertadamente ha prohibido a los colegios que entreguen información sobre el orden de mérito de sus alumnos (que utilizan las universidades para promover los ingresos anticipados) hasta que terminen la secundaria. Que las universidades quieran evaluar adelantadamente a sus futuros ingresantes no tiene por qué obligar a los colegios a acreditar anticipadamente quiénes son los mejores alumnos para que sean capturados prematuramente por alguna universidad, que así los desanima de buscar otras alternativas. Ocurre que estas evaluaciones de ingreso afectan a los alumnos de 5to año, porque los desincentiva de ocuparse de los quehaceres propios de la vida escolar, cosa por la que debe velar el Ministerio de Educación.

Las universidades sostienen que la admisión anticipada busca darle ventajas a los mejores alumnos. No entiendo cómo es que esas mismas ventajas no se las pueden dar a partir de enero, una vez que hayan terminado la secundaria. Lo cierto es que las universidades no están pensando en lo que es mejor para los postulantes, sino en su propia conveniencia y negocio. Esto ocurre con las universidades privadas, tengan o no fines de lucro -que están a la búsqueda de los mejores alumnos de colegios de alta paga-, y con las universidades públicas, a quienes el ciclo preuniversitario para escolares de 5to. de secundaria les genera importantes ingresos. Si de veras les interesaran los postulantes, les darían la tranquilidad mental y emocional necesaria para cerrar el ciclo escolar y para completar los rituales de finalización y transición hacia la siguiente etapa de estudios.

Estas universidades cuentan con facultades de sicología y educación. ¿Les habrán preguntado las comisiones de admisión a sus sicólogos y pedagogos si desestabilizar a los alumnos de 5to de secundaria con esta oferta de ingreso anticipado es bueno para la estabilidad emocional y la eficiente dedicación a los estudios mientras están culminando el colegio? Me llamaría la atención que lo hubieran hecho, porque una respuesta positiva atentaría contra el más elemental sentido común educativo.

Es posible que varias universidades busquen la forma de esquivar esta norma. Ojalá que las más decentes, cuyas autoridades postulan la importancia de las dimensiones éticas y legales del ejercicio profesional, acaten lealmente esta norma.
Fuente:
León Trahtemberg

Cancelaron el 5to. de secundaria

Es notorio el desborde de los jóvenes escolares, especialmente del 5to. de secundaria cada vez son más transgresores, indisciplinados, rebeldes frente a las reglas escolares y apáticos hacia el estudio. Se limitan a sobrevivir la escuela cual impuesto a pagar para acceder a la universidad. Parecen estar vaciándose de todas aquellas actitudes que en el argot educativo denominamos "valores". Ocurre que el esfuerzo por formar éticamente y disciplinar a los jóvenes en los colegios deviene en inútil comparado con los permanentes vapuleos que ellos sufren por las transgresiones de las autoridades e instituciones nacionales que los dejan sin piso ético y legal alguno. Veamos algunas pinceladas.

1). El Congreso acaba de establecer que si bien el voto es obligatorio, se eliminan las sanciones legales a quien no vote (¿?).

2). Quien fuera la primera autoridad del Perú -Alberto Fujimori– pisotea las leyes de manera globalizada para intentar volver a la Presidencia, como aquella vez en la que impuso que 1+1+1=2 (re-re-elección). Para ello cuenta con la complicidad de autoridades políticas y policiales de Japón, México, Chile, Perú, Interpol, etc., cosa que una parte de los peruanos justifica y celebra. Apuestan a que lo logrará a pesar de la sanción congresal que le impide tentar un cargo público por diez años, corroborada por el JNE y el TC.

3). Las universidades han invadido los espacios escolares con los exámenes de ingreso anticipados, vaciando de sentido al 5to. año de secundaria, que ha quedado convertido en un hostal que sólo brinda alojamiento por horas a los jóvenes. Las universidades se marketean atropellando a la secundaria con el objetivo de capturar a sus alumnos, que serán sus clientes al menos por los próximos cinco años.

No les ha importado transgredir las normas que exigen esperar hasta terminar el colegio para iniciar el proceso de admisión (¿dónde está el M.Ed?). Así, cuando en toda América Latina se estudia 12 años de primaria y secundaria, en el Perú se han rebajado los once años a sólo diez, anulando el 5to. de secundaria. ¿Podrán esas universidades transgresoras y manipuladoras reclamar luego conductas éticas a los profesionales que egresen de ellas?

En suma, jóvenes abrumados por la falta de referentes éticos y legales inequívocos tenderán a esquivar las normas y alinearse con los transgresores más fuertes y audaces. En este contexto, ¿debe sorprender la indisciplina juvenil?.
Fuente:
León Trahtemberg